El cibercrimen ya no sólo es digital: 2025 ha sumado muertes y torturas a su historial

Estamos acostumbrados a que la mayoría de noticias sobre cibercrimen giren en torno a causas políticas... O, mucho más frecuentemente, al dinero: rescates...

El cibercrimen ya no sólo es digital: 2025 ha sumado muertes y torturas a su historial

Estamos acostumbrados a que la mayoría de noticias sobre cibercrimen giren en torno a causas políticas... O, mucho más frecuentemente, al dinero: rescates millonarios, caídas de sistemas de grandes compañías, pérdidas bursátiles y grandes estafas online. El caso más grave y simbólico fue el del ataque de ransomware contra Synnovis, proveedor de servicios de patología para hospitales clave de Londres. Aunque el ataque se produjo en 2024, no fue hasta 2025 cuando las autoridades sanitarias del Reino Unido confirmaron oficialmente que un paciente había fallecido durante el período en que los servicios se encontraban caídos a raíz del ciberataque. Empresas de ciberseguridad como CrowdStrike han estado alertando de un notable aumento en Europa de los casos de ' violence-as-a-service ': la externalización de agresiones físicas —intimidaciones, secuestros, torturas o mutilaciones— como parte de esquemas de ciberextorsión digital. El resultado es una nueva clase de delito: un ataque que comienza con una investigación digital —filtrado de datos, análisis de redes sociales, rastreo de direcciones IP— y culmina con violencia presencial. Ni siquiera España se ha visto libre de casos de esta clase. Un caso paradigmático, que tuvo lugar en Francia, fue el secuestro de David Balland (cofundador del fabricante de criptocarteras físicas Ledger): ambos fueron retenidos por una banda organizada que exigía un rescate directo a otros ejecutivos de la compañía.