Hace 20 años, alguien pensó en unir Ponferrada y Ourense con la autovía A-76. Hoy tiene un total de cero metros abiertos al tráfico

A Ponferrada y Ourense las separan poco más de 150 kilómetros, más de dos horas de coche por una vieja carretera nacional y una promesa que dura ya 20 años....

Hace 20 años, alguien pensó en unir Ponferrada y Ourense con la autovía A-76. Hoy tiene un total de cero metros abiertos al tráfico

A Ponferrada y Ourense las separan poco más de 150 kilómetros, más de dos horas de coche por una vieja carretera nacional y una promesa que dura ya 20 años. Porque desde que en el año 2004 se decidiera que ya era hora de unir las dos ciudades, los conductores siguen sin disfrutar de ella.  Estamos en las elecciones de 2004, entre todas las propuestas habituales de las campañas electorales, el PSOE se presenta con una para la carretera N-120 que une Logroño y Vigo: desdoblarla en una autovía. La idea es sacar los coches de esta vieja nacional entre Ponferrada y Monforte de Lemos. La promesa, incluso, se añade al Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT 2005-2020) tal y como recoge La Voz de Galicia en un artículo de 2007 en el que se recogen las palabras de José Blanco. En el texto podemos leer, de nuevo, su compromiso con la construcción de la carretera que tres años después ha encontrado sus primeros obstáculos. Y es que la duda es por dónde pasar la nueva autovía. En 2006, los estudios dejan hasta cuatro alternativas. Dos de ellas pasan por, como hemos leído, Monforte de Lemos antes de llegar a Ourense pero una tercera apoya desviarla por la región de El Bierzo, enclave leonés donde ese mismo año, en 2007, se convoca una manifestación a la que acuden 4.000 personas para formar una cadena humana y reclamar que la carretera pase por allí, cansados de circular entre peligrosas nacionales y alentados por los beneficios contra la despoblación de una autovía.